Mi reflexión en el día de las madres: Ni mamá joven, ni mamá grande, simplemente mamá.

Yo fui mamá “grande” porque mi hija nació cuando yo tenía  36, y por 36 años desconocí la inmensa capacidad que tiene mi corazón para amar.  Pues fue hasta que supe que estaba embarazada cuando lo descubrí, porque la ame inmensamente desde antes de que naciera.
Si, en promedio fui mamá “grande” pero para que el milagro de que se formara mi hija ocurriera, tuvo que ser exactamente en ese momento, ni antes ni después. Porque ni antes ni después estaba ese preciso ovulo y el sinfín de elementos que tuvieron que coincidir, en el momento exacto, para que ocurriera ese milagro. Por eso sé que toda mujer tiene su momento para convertirse en madre, y no es cuando la sociedad, o las estadísticas lo digan, es cuando debe ser.  Por eso nunca pienses que fuiste mamá o demasiado joven, o demasiado grande.  Fuiste mamá justo cuando debías serlo.

En el día de las madres nos festejan por haber dado vida a los hijos, y darles nuestra vida cada día.  Nosotras, festejamos tener esa gran dicha; la dicha que nos llamen mamá.  Personalmente, también festejo ese maravilloso título de mamá, que me ha llevado a compartir  con todas ustedes en este espacio, gracias! gracias por estar aquí, por formar parte de esta comunidad.

FELICIDADES a todas las mamas en su día!

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