Viajar con niños pequeños?

TOMAR VACACIONES CON LOS PEQUEÑOS SUELE SONAR CANSADO Y COMPLICADO, SIN EMBARGO ES UNA EXCELENTE OPORTUNIDAD PARA QUE CONOZCAN EL MUNDO FUERA DE SU ENTORNO COTIDIANO

Iba manejando con mi hija de 5 años cuando de la nada me preguntó: ¿te acuerdas cuando el coatí se robó el pan? Me sorprendió que se acordara de algo que había pasado cuando tenía 3 años.

Estábamos en un restaurante al aire libre en Costa Rica, cuando de pronto un coatí bajó de un árbol, tomó un baguette que estaba en el buffet y salió corriendo, como si supiera que estaba haciendo algo que no debía. El hecho la hizo reír a carcajadas al momento y años después al recordarlo.

“Al viajar, el mundo se convierte en un salón de clase”. Desconozco al autor de esta frase, pero concuerdo con esa persona. En ese viaje, mi hija y yo aprendimos qué es un coatí, un cariblanco y que el gallo pinto sabe delicioso.

Si estás pensando viajar con niños, pero aun no lo decides porque has escuchado que no vale la pena ya que no van a recordar las expriencias o porque es demasiado complicado, personalmente te recomiendo que no te dejes desanimar.

Quizás no se vayan a acordar de todo, pero generarán para la posteridad algunos recuerdos, sobre todo cómo se sintieron. Además, con las miles de fotos que actualmente pueden tomarse con el celular, al verlas les ayudará a revivir esos momentos.

Con respecto a lo complicado, no es igual de práctico a cuando viajar solamente con adultos. Evidentemente el equipaje se hace más pesado porque para evitar muchos problemas, te debes preparar muy bien. Para ello, en tu equipaje de mano no debe faltar:

Meriendas o botanas fáciles de transportar para el inevitable “tengo hambre, mamá”. Igualmente, siempre es útil llevar toallitas húmedas y gel antibacterial.

Por otra parte, para evitar el aburrimiento es bueno traer una bolsa con crayones, libreta para dibujar o libros para colorear, leer o cualquier juguetito ligero con el que se puedan entretener durante el viaje.

No es sencillo viajar con niños, pero al ver cómo gozan lo que para ellos es una gran aventura mientras aprenden, no querrás volver a salir de viaje sin ellos.

Detox Mama tip: Cuando viajamos conseguímos postales del lugar que visitamos y la pequeña escribe que fue lo que más le gustó del viaje, para que lo recuerde en muchos años más.

Volar durante el embarazo

EXISTEN MUCHOS MITOS ALREDEDOR DE ESTE TEMA, SIN EMBARGO, EL MÉDICO TIENE LA ÚLTIMA PALABRA

Se ama a un hijo desde el momento en que uno se entera de que viene en camino y desde ese instante protegerlo se vuelve una prioridad.

Por eso analizar cada cosa, hasta las que antes se hacían casi sin pensar, como preguntarnos si lo que vamos a comer o tomar le caerá bien al bebe; si podemos seguir pintándonos el cabello, o qué precauciones se deben tomar para el próximo vuelo.

Viviendo en un país extranjero, tuve que volar varias veces durante el embarazo, pero antes del primer vuelo investigué mucho sobre las implicaciones de hacerlo para poder estar más tranquila de la seguridad de mi bebé, y esto es lo que aprendí.

Para empezar, sí se puede volar durante el embarazo, desde el inicio hasta la semana 36, y en caso de embarazos múltiples hasta la semana 32; después de ese tiempo muchas aerolíneas no permiten hacerlo por el simple hecho de evitar que nazca durante el vuelo.

Y en algunos casos, después de la semana 28 algunas aerolíneas pueden pedir carta del médico donde diga que es seguro realizar el viaje y donde mencione la fecha estimada de parto.

Aunque hay algunas condiciones como la preeclampsia o diabetes gestacional, en las que definitivamente no es recomendado volar, es muy importante que antes de planear un viaje, se consulte con el médico.

Personalmente me preocupaban los rayos de seguridad, pero descubrí que el nivel de radiación está dentro de un rango inofensivo para el bebe, así que se puede pasar por ese arco tranquilamente.

Para hacer el viaje lo más placentero posible, recomiendo:

El mejor momento para volar es durante el segundo trimestre, después de que pasaron las náuseas de los primeros meses y antes de los últimos, cuando viajar ya se vuelve demasiado incómodo por el tamaño y peso del vientre.

Es recomendable llegar con tiempo al aeropuerto, para que sea más fácil pedir el asiento en pasillo, y así pararse a caminar y estirarse para aliviar el entumecimiento.

Abróchate el cinturón por debajo de tu pancita, a la altura de la pelvis. No debe quedarte muy apretado.

Volar deshidrata, por eso es mejor asegurarse de tomar agua con regularidad.

Y lo más importante, relájate y disfruta del viaje, porque dentro de poco los vuelos ya no serán tan tranquilos, pues viajar con un bebé será muy distinto.

Lo que nunca me puede faltar:

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Mis pastillas prenatales que tomo cada mañana

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Crema para estrias Mom to Mom que uso después de cada baño.

Y tampoco puedo viajar sin mi faja que da soporte, que ayuda mucho en todas las horas que tienes que estar parada y con todo lo que tienes que caminar.

¿Cómo aliviar la presión de oído de los niños durante el vuelo?

Les comparto el articulo de la columna mamá viajera de la revista de la aerolínea TAR Star News edición Julio 2019

¿Cómo aliviar la presión de oído de los niños durante el vuelo?

Patty Becerril

Hoy que llevaba a mi hija a clase de ballet, pasé a un lado de un conductor que se había quedado tirado obstruyendo un carril. Su cara de angustia contagiaba desesperación y un poco de tristeza. Intentaba encender el motor con insistencia, mientras que otros lo pasaban tocando la bocina.

Qué difícil es vivir un momento así, donde sientes que no tienes control de la situación y sin querer irritas a los demás. De la misma forma se siente una mamá que viaja con un pequeñito que llora por dolor de oído durante un vuelo.

Por eso, cuando paso a lado de alguien con problemas mecánicos, si no puedo ayudarle, por lo menos le regalo una sonrisa; o si me toca viajar con una mami angustiada por el llanto de su pequeño con notable dolor de oído, le hago recomendaciones parecidas a las siguientes.

Es común que cuando volamos, por los cambios de presión al momento del despegue o aterrizaje, se nos tapen los oídos. Esto puede llegar a ser molesto, en algunos casos doloroso para un adulto y aún más en los pequeños viajeros con oídos más sensibles. Además se asustan, pues no saben que es algo muy normal y no comprenden qué está pasando.

El dolor es causado por una pequeña bolsita de aire atrapada detrás del tímpano que podemos liberar, aliviando así el dolor, si bostezamos, tragamos, masticamos chicle, chupamos algún dulce duro —en el caso de los bebes algún chupón o biberón— o soplamos mientras nos tapamos nariz y boca —maniobra de Valsalva—.

Estos trucos pueden ayudar a eliminar el malestar auditivo de los adultos y niños grandes, pero no siempre a los más pequeños.

En un vuelo, donde una pequeña pasajera lloraba con notable dolor mientras se tapaba sus oídos, una sobrecargo con muchos años de experiencia le aconsejó a la mamá de la niña que tomara dos tazas de papel, con toallas desechables remojadas en agua caliente y colocadas al fondo de las tazas. Después, al colocarlas sobre los oídos de la niña, el vapor liberó la presión, aliviándola así del dolor casi de inmediato.

Un viaje libre de dolor para los niños es un viaje relajado y placentero para ellos y todos los demás pasajeros.

Haz de tus próximas vacaciones familiares una gran aventura.

Nuestras vacaciones de Semana Santa empezaron con la idea de ser tranquilas, y terminaron convirtiéndose en una gran aventura para toda la familia! En la edición pasada de junio de la revista de la aerolínea TAR, Star News les compartí nuestra historia, y ahora lo hago por aquí por si no la vieron, esperando que sus próximas vacaciones familiares también resulten grandes aventuras que se conviertan en lindas memorias para todos.

Haz de tus próximas vacaciones familiares una gran aventura

Patty Becerril

La vida nos ha enseñado —probablemente en varias ocasiones— que las cosas no siempre salen como las planeamos y, en algunos casos, terminan saliendo mucho mejor de lo que esperábamos originalmente.

Esto fue lo que nos sucedió a mi familia y a mí durante la pasada Semana Santa. Habíamos pensado ir al Gran Cañón. Empecé a buscar hoteles y por indecisos, se pasó el tiempo y cuando por fin elegimos uno que nos gustó, resultó que ya no habían cuartos disponibles.

Entré en pánico y empecé a buscar en sitios de hospedaje alternativos, para ver si rentábamos alguna casita. Viendo las distintas opciones, encontré una carpa. Sí, una casa de campaña; me encantó la idea de acampar. Y las sorpresas continuaron. Resultó que el campamento se encontraba a las afueras de Williams, un pueblito de Arizona, de donde sale un tren que te lleva al Gran Cañón.

La idea original de unas vacaciones familiares en un hotel convencional, llegando al Gran Cañón en carro, terminó convirtiéndose en una gran aventura donde nuestra pequeña de 5 años supo lo que era dormir bajo las estrellas y viajó por primera vez en tren, culminando la aventura ante la imponente belleza de una de las maravillas naturales del mundo.

Lo que me dejó esta experiencia fue la pregunta: ¿Por qué organizar vacaciones, cuando podemos planear grandes aventuras? Así como existe la opción de rentar carpas, existen también otras alternativas de hospedaje súper divertidas como casas en árboles, chocitas a la orilla del mar, o hasta barriles en el Valle de Guadalupe.

Quizás acampar o quedarse en lugares al exterior no sea del todo cómodo, sin embargo no se trata de ir a sufrir. Por suerte hay algunas cosas que pueden ayudarnos a hacer la experiencia lo más cómoda posible, como colocar un colchón inflable bajo la bolsa de dormir. Si no tienes, los flotadores largos para las albercas son una práctica opción, así como los pisos de foami para niños.

No olvidemos el repelente para insectos, cerillos, bombones y salchichas para asar, un kit de primeros auxilios, linternas y batería extra para el celular, ya que no tendrás dónde cargarlo y seguramente lo necesitarás para tomar fotos.

Recuerda también revisar cómo estará el clima, para así estar preparado en caso de que haga mucho frío, calor o lluvia. Habrá cosas que de plano tendrás que aguantar, como la falta de baños con drenaje, pero ten en cuenta que son muchos los beneficios que reciben los niños al estar en contacto directo con la naturaleza.

Planear aventuras definitivamente los unirá como familia y los pequeños atesorarán esos divertidos recuerdos vividos junto a sus seres queridos.

Emprende un viaje, emprende un negocio

Ella es mi hermana Mayra, en marzo fuimos juntas a la convención de Pinterest en Ontario CA. Salimos muy inspiradas de ese viaje porque todas las conferencistas nos contaban que antes, tenían trabajos de tiempo completo, y para poder pasar más tiempo con sus familias, decidieron volverse independientes, y emprendieron sus propios negocios.

Esta inspiración me llevo a escribir el artículo que publico la revista de la aerolínea TAR el mes pasado en la sección mamá viajera: Emprende un Viaje, emprende un negocio. Y ahora se las comparto aquí.

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El sueño de casi toda mujer es realizarse como madre y también, profesionalmente. Lo maravilloso es que podemos ser ambas cosas, pero quienes somos amas de casa de tiempo completo y añoramos sentirnos realizadas profesionalmente, nos cuesta pensar cómo podemos lograrlo.

Si actualmente esta es tu situación, te invito a que en tu próximo viaje veas la ciudad que visitas no solo con ojos de turista, sino también con unos que te permitan ver el sinfín de posibilidades de negocios que puedes emprender.

Al viajar podemos conocer nuevos modelos de negocios, asistir a expos, o simplemente al visitar ciudades que cuentan con cosas que no hay en la nuestra.

Por ejemplo, ahora que viajé a visitar a mi hermana, quedé maravillada con una cafetería que al mismo tiempo es guardería, o sea que mientras las mamás toman tranquilamente un café y se ponen al tanto con sus amigas, sus chiquitos la pasan genial jugando en sus instalaciones, que tiene desde un mini super (de juego, por supuesto) hasta una pequeña autopista donde pueden dar vueltas en carritos mientras aprenden sobre señales de vialidad. “Esto sería un éxito en mi ciudad”, pensaba mientras disfrutaba de aquel café y de la tranquilidad, al ver a mi niña jugando feliz.

Y aunque este modelo de negocios me pareció fabuloso, implica una gran inversión de tiempo y dinero. Afortunadamente hay muchas formas de emprender un negocio sin tener que invertir mucho, y que nos permite seguir teniendo tiempo para la familia.

Podemos, por ejemplo, hacer algo artesanal para venta, como aplicar el curso de ‘batik’ (técnica de teñido) que tomaste en aquellas vacaciones, o hacer y vender desde casa productos novedosos que descubras en nuestras travesías.

Crear nuevos conceptos no solo es un beneficio personal, también estamos aportando a nuestra comunidad, ofreciendo algo con lo que antes no contaba.

Es por eso que te invito a viajar, pero más allá de conocer nuevos lugares, estar receptiva a todo lo que veas, escuches, huelas y pruebes para que al regreso a casa toda esa expriencia te invite a experimentar con actividades diferentes, que con suerte y paciencia podrían convertirse en un pequeño y exitoso negocio.

El secreto para un vuelo tranquilo con niños pequeños

Les comparto el articulo que escribí para la revista de la aerolínea TAR, Star News, abril  2019.

Enseñar desde casa los buenos modales es el primer paso para evitar malos comportamientos fuera de ella.

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Patty Becerril

La mayoría de los viajes que he realizado en los últimos 5 años los he hecho acompañada de una pequeña personita.

Por ello, este último viaje que hice sin mi hija me sentí muy ligera, y no lo digo porque viajar con ella se sienta como una carga, más bien me refiero a que muchas veces nosotras mismas hacemos el viajar con niños algo pesado; cargando con preocupaciones y con cuanta cosa en nuestra bolsa para tratar de hacer el viaje lo más placentero posible.

Por eso llamó mucho mi atención una señora que estaba en la sala de espera, tranquilamente parada con cuatro chiquillos de 7 a 3 años que orbitaban a su alrededor.

Me costó descifrar si iban con ella, pues no cargaba una inmensa bolsa llena de provisiones alimentarias y entretenimiento para los pequeños, y tenía una actitud muy relajada; completamente lo opuesto a como hubiera imaginado que se ve alguien que viaja sola con cuatro niños pequeños.

Salí de mi duda si era la madre o solo una pasajera que se encontraba a lado de ellos al momento que anunciaron el abordaje y los llamó a que la siguieran. Sorprendida ante la obediencia de aquellos chiquillos, abordé y tomé mi asiento aprovechando que viajaba sola y sería un viaje tranquilo saqué mi libro.

Detuve la lectura un momento para descubrir a quienes serían mis vecinos de los asientos de adelante; la madre que había llamado mi atención con dos de sus hijas y los niños más grandecitos —que eran gemelos— tomaron los dos asientos frente a ellas.

A medio vuelo, al no haber escuchado ninguna queja, berrinche o relajo que hubiera imaginado que causarían cuatro pequeños confinados a sus asientos por un largo período de tiempo, tuve que preguntarle a aquella madre “¿cómo lo haces?”, y por el pequeño espacio que hay entre los asientos comencé el interrogatorio.

“Disculpa, estoy intrigadísima; qué niños tan bien portados, están entretenidos jugando con tabletas?”. “No, ellos nunca juegan con tabletas o videojuegos, ni cuando viajan ni en casa. No están acostumbrados a ellos, por eso no les hace falta”.

Esta madre y su cuarteto me sorprendían cada vez más. “Sí, te vi cuando estaban esperando el abordaje y me sorprendió verte sin andar cargando juguetes y una gran bolsa llena de comida”, y continuó: “en casa saben que hay horario para todo; si tienen hambre, deben esperarse a la hora de la merienda, lo mismo sucede aquí, si alguien tiene hambre o sed, saben que deben esperar a que la sobrecargo pase”.

“Claro”, pensé al terminar de escuchar su respuesta, el secreto para que un niño se porte bien en el aire, es enseñarle a comportarse desde casa.

Cada madre es distinta y con hijos únicos, por eso no debemos compararnos con nadie. Pero cuando vemos a alguien que lo está haciendo bien, podemos aprender algo de ellos y aplicar a nuestra vida lo que creamos que pueda hacernos mejores.

Yo de esta señora aprendí que no pasa nada si nos relajamos un poco, y también que debo despreocuparme al creer un poco más en mi hija, porque viaja con toda la educación que se le ha dado en casa.

Criemos futuros buenos viajeros

Les comparto el articulo que escribí para la revista de la aerolínea TAR, Star News, marzo del 2019.

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Los comportamientos negativos en aviones, aeropuertos y salas de espera no son exclusivos de los más pequeños, sin embargo es preferible aprender a evitar estas prácticas desde niños.

Patty Becerril

 

Escribí esto mientras hacía escala en un aeropuerto. Vengo de regreso de una boda y quizás por eso vino a mi mente una palabra ‘nupcial’ como ejemplo.

Posiblemente has escuchado el término “bridezilla”, la fusión de la palabra ‘novia’ (bride en inglés) con ‘Godzilla’, el monstruo que sale en numerosas películas japonesas.

Se les llama así a las novias que pierden el control con tal de obtener la boda de sus sueños, volviéndose la pesadilla de todos los involucrados en la organización de dicho evento.

Te cuento todo esto porque a lo largo de este día me he topado con varios viajeros del terror, a los que podríamos llamar “travelzillas”, usando parte de la palabra ‘viajero’ (traveler en inglés) como prefijo.

Podemos encontrarlos en todas partes desde que entras al aeropuerto y,  se les escucha gritar en el counter de la aerolínea si no los dejaron hacer check-in por haber llegado demasiado tarde; los hay también al pasar seguridad y se alteran si se les informa que no pueden pasar su botella de champú de un litro. Otros “travelzillas” siguen mandando mensajes o haciendo llamadas, aún cuando se anuncia que pongan los celulares en modo avión.

Al verlos me sale mi lado de mamá y tengo que aguantarme las ganas de pedirles que se comporten. No puedo andar regañando a cuanto “travelzilla” me encuentre, pero lo que sí puedo hacer es enseñar a mi hija qué debe y no hacer para que en un futuro no se convierta en uno, y la mejor forma de hacer esto es con el ejemplo.

Nuestros chiquitos nos observan e imitan nuestro comportamiento, y claro, también es importante decirles las cosas claramente. Por ejemplo, como sus piernitas son cortas y no alcanzan a bajar al suelo, pueden entretenerse pateando el asiento del pasajero de enfrente, pero debemos explicarles que al hacer esto están molestando a alguien más.

Deben aprender también, que aunque estén muy entretenidos leyendo un libro o jugando con su tableta, primero deben hacer caso a las indicaciones de los sobrecargos, poniendo sus mochilas debajo del asiento, sus celulares en modo vuelo, abrochando sus cinturones, no bajando las cortinillas ni reclinado los asientos a la hora del despegue y aterrizaje.

Es importante que aprendan la importancia de la puntualidad y de cumplir con los reglamentos como los de equipaje y seguridad, que sepan respetar los turnos y los lugares, pero sobre todo la importancia de ser amables y educados con el personal que nos recibe al hacer check-in, quienes por nuestra propia seguridad nos revisan, con la tripulación del vuelo y también con los demás pasajeros.

Así lograremos tener una experiencia placentera para todos hoy y más adelante, al criar futuros buenos viajeros.

Turisteando en mi estado: Visita al Centro Ecológico y La Burbuja Museo del Niño.

Los sonorenses no tenemos cuatro estaciones, tenemos época de frio frio, y calorón, así que los pocos días con temperatura agusto como los que tenemos ahora en marzo debemos aprovecharlos! Por eso mi recomendación es que no dejen de visitar en Hermosillo, un lugar que disfrutara toda la familia: El Centro Ecológico.

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Creo que a los niños más grandecitos, en primaria, las escuelas los llevan ahí de paseo.  Pero los que tenemos niños en edad preescolar, no tienen por qué perderse la oportunidad de ver e interactuar de cerca con los animalitos que tanto les gustan.  Es un paseo recreativo y aprendizaje al mismo tiempo.

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Recomiendo este paseo antes de los calurosos días de verano porque tienes que caminar bastante, entre veredas donde puedes apreciar la belleza de la flora desértica.

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Es un zoológico muy bonito, completo y bien cuidado donde puedes ver gran variedad de animales, pero lo que más disfrutamos fue el safari, porque ahí puedes apreciar más de cerca animales como zebras, jirafas, antílopes, avestruces, llamas, etc.  Al entrar al safari por 10 pesos puedes comprar un vaso con zanahorias para ofrecerle a los animales durante el recorrido.

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Al salir del safari, hay una zona de animales de granja, donde los chiquitos también pueden acariciar y observar de cerca animalitos como ponis, borreguitos y vaquitas.

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A pesar de que las temperaturas todavía no son muy altas, aun así te recomiendo llevar sombreros, bloqueador y agua porque si caminaran bastante bajo el sol.

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Puedes hacer todo el recorrido del Centro Ecológico en medio día.  Si quieren continuar el resto del día con más actividades para los niños, aprovechando el viaje a Hermosillo, pueden seguir a La Burbuja Museo del Niño.  Personalmente me pareció que el Centro Ecológico está mucho más cuidado y conservado.  La Burbuja da la impresión que desde que se abrió en los 90´s no han vuelto a invertir mucho en el cuidado de sus instalaciones.  Algunas de las exhibiciones ya se ven un poco desgastadas e incluso hay otras que ya no funcionan.  Pero la amabilidad y las ganas que le echan los jovencitos que están ahí para explicar el funcionamiento de cada área, compensan lo negativo.

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Afortunadamente los ojos inocentes de los niños no ven el desgaste y falta de mantenimiento que nosotros los adultos vemos, mi niña lo disfruto mucho y al salir dijo que le había parecido muy lindo museo!  A mí me gusto que aprendió mientras se divertía.

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Escape en pareja Sin niños y sin culpa

Les comparto este articulo que escribí para la edición de febrero de la revista de TAR Aerolíneas,  Star News.

Como padres, nuestra prioridad es cuidar de nuestra familia, tanto que hasta llegamos a olvidar cuidar de nosotros. Por eso es muy sano tomarnos un tiempo para cargar pilas, para reanimarnos, para estar bien y así poder ser mejores padres para nuestros hijos.

Para ello, por qué no aprovechar que estamos en el “mes del amor” para escaparnos en pareja, solos, sin los niños y también sin culpa por dejarlos. No tiene que ser un viaje largo de varios días, un fin de semana puede ser suficiente para cargar pilas, regresar renovados y re-enamorados a la rutina. Para ello te recomiendo:

Dejarlos con alguien de confianza. Si tienes la fortuna de contar con el apoyo de tu mamá, suegra, hermanas, cuñadas o una nanny de confianza, que puedan ayudar con los niños, aprovecha. Así pueden irse, sabiendo que están en buenas manos y y seguros, y no pasar el viaje con preocupaciones.

Sacar provecho de la tecnología. La finalidad del escape es desconectarse de la rutina para reconectarse como pareja y relajarse, así que si no se reportan con los niños no pasa nada, ellos también están de vacaciones de ustedes y la están pasando increíble. Sin embargo, siempre da tranquilidad saber que por cualquier cosa, están a una llamada de distancia.   

No olvides llevarles un recuerdito. Seguramente al llegar a casa los niños los recibirían muy contentos y también con la inevitable pregunta “¿qué me trajeron?”. Para ello, prepárense con algún regalito que no tiene que ser grande ni ostentoso, algún dulce con sorpresa de la tiendita del aeropuerto será suficiente. Así, en su próximo escape, la despedida será más fácil porque sabrán que les espera una sorpresa a su regreso.

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Poder levantarse tarde y realizar largas comidas sin tener que compartir ni verse interrumpidos; poder dormir siestas y pasar buenos momentos juntos mientras se reconectan como pareja es algo que debemos hacer por lo menos una vez al año.

Por ti, por tu esposo y por tus hijos, que por cierto, les cae bien extrañar a sus papás un poquito. Por esto y mucho más, ¿qué esperan? Escápense.

Vamos de paseo por Sonora: El cañón de Nacapule

Los sonorenses vivimos en un estado con temperaturas muy extremas, días muy fríos en invierno, y demasiado calientes en verano, por eso cuando el clima está lindo debemos aprovechar para pasear  y conocer. Hoy fuimos al Cañon del Nacapule, es un paseo muy bonito que vale la pena visitar.

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Quizás no te guste mucho la idea de levantarte temprano el sábado en la mañana, pero cuando veas la sonrisa de tu hij@ al tener un día lleno de aventura, sabrás que bien valió la pena la desmañanada para aprovechar el día.

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Y vale la pena salir temprano porque desde ciudad Obregón, se hacen dos horas y media de camino, y aunque es invierno, es mejor caminar sin el sol intenso de medio día.

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En el cañón puedes hacer senderismo, tirolesa y puentes colgantes, rodeado de la impresionante belleza del desierto.

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Los senderos te llevan a un oasis en medio del desierto donde puedes ver ojos de agua y cavernas.

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Es importante darle a nuestros niños citadinos aventuras en la naturaleza.  Mi niña se encantó escalando piedras, juntando florecitas que encontró por el camino, y hasta conociendo especies nuevas.

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Yo también aprendí sobre la ardilla Chichimoco, un nombre que a todo niño de 5 años le encanta y causa mucha gracia.

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Los niños pueden tirarse en las tirolesas y pasar por un pequeño puente colgante.

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Les recomiendo mucho este paseo que disfrutaran todos los miembros de la familia.  No olviden llevar gorras o sombreros, tenis o zapatos cómodos para caminar entre piedras, botellas de agua para mantenerse bien hidratados y muchas ganas de crear lindos recuerdos.