Depresión en el embarazo

En momentos difíciles, como cuando estuve hospitalizada por los legrados tras las pérdidas de mis tres últimos embarazos, con lágrimas en los ojos, me visualizaba así, con mi vientre abultado, ocupado por un huésped angelical que llegaría a completar nuestra familia.  Hoy recibí estas fotos que son muy especiales para mí, porque afirman que nuestro sueño familiar se está haciendo realidad.

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A pesar de que este embarazo era algo tan pedido, tan deseado, al principio vino acompañado de depresión, pues mi miedo a perderlo era tal, que no me permitía sentirme feliz, para que no fuera a doler tanto en caso de no lograrlo.

Ahora después de varios meses, alejada del blog, el ver estas fotos que me llenan de felicidad, que me confirman que es un hecho que nuestro angelito está por llegar, vuelvo a retomar el blog.  Es que escribir es algo  muy emocional, que si no estás bien, nomás no fluyen las palabras.

Hoy estoy lista para hablar, para contarles sobre la depresión en el embarazo:

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que provoca sentimientos de tristeza y desesperanza. Es normal sentirse triste de vez en cuando, pero cuando tienes depresión, ese sentimiento puede prolongarse por semanas o incluso meses.

Los cambios hormonales durante el embarazo, o tener una historia previa de depresión pueden denotarlo.  Cuando tuve las pérdidas de los embarazos, estaba tan triste que pedí ayuda psicológica y fue ahí que me entere, por la psicóloga, que tenía depresión.  Por eso esta vez, al ver los signos, pude reconocerla.

Que señales pueden indicarte que estas deprimida?

  • Pérdida del interés en las actividades diarias, o tienes la sensación de que nada es ya divertido ni agradable.
  • Sentimiento de tristeza, o “vacío” durante la mayor parte del día, todos los días.
  • Llanto constante.
  • Irritación o agitación extrema.
  • Dificultad para concentrarte.
  • Falta de energía, o fatiga extrema que no disminuye después de descansar.
  • Cambios en tus patrones de alimentación o sueño (podrías tener un deseo de comer o dormir todo el tiempo o no lograr comer ni dormir nada).
  • Sentimientos de culpa por sentirte inadecuada o pensar que no vales nada, o sentimientos de desesperanza.

Si piensas que podrías tener depresión, habla con tu médico. Solo un doctor o un especialista en salud mental podrían evaluar tus síntomas y diagnosticarte una depresión.

Además de pedir ayuda médica, te puede ayudar a sentirte mejor:

  • Salir unos minutos al sol cada día.
  • Comer lo más saludable posible.
  • Si te es posible, has actividades físicas como caminar por media hora.
  • Aunque no te sientas con ganas, báñate y ponte guapa.
  • Habla de tus sentimientos con tu pareja, familia o amigas de confianza.

Personalmente me ayuda mucho rezar.  También trato de cambiar mis pensamientos negativos a positivos.  La nube de tristeza por la depresión es tan densa que impide ver las cosas con claridad.  Por ejemplo, yo normalmente soy muy activa y el tener que guardad reposo (por mi historial previo de perdidas multiples), me hacía sentirme inútil. El reposo, tuvo repercusiones en mi cuerpo, y al ver reflejado en el espejo un cuerpo que no reconocía, también me hacía sentir tristeza.  Hasta que decidí cambiar mi mentalidad, parando los pensamientos negativos cuando venían.  Al sentirme inútil al estar en reposo, pensaba, que más importante que luchar por la vida de mi bebe?!.  Y al ver mi cuerpo, en lugar de juzgarlo, le agradecí por la maravilla que está creando dentro.

También me ayudó mucho, cuando empecé sentir a mi bebe moverse dentro de mí, porque pude aceptar que mi bebe si venia en camino, y ya debía dejar el miedo a perderla, ahora si disfrutando con alegría el resto del embarazo.

La depresión es una enfermedad, y no una opción o actitud. Aproximadamente una de cada diez mujeres sufre depresión durante el embarazo, así que si sospechas que tu pudieras estar pasando por esto, no dudes en pedir ayuda medica y veras como pronto volverás a ver el sol brillar, y así podrás disfrutar tu embarazo.

Carta a mi amiga que va a ser mamá

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Cuando recibes la noticia de que una amiga va a ser mamá es alegrísimo, y desde que soy mamá esa alegría es aún mayor porque ahora conozco el sentimiento de inmensa felicidad que causa la llegada de una  pequeña personita que te llamará mamá.  Me acabo de enterar que dos amigas mías serán visitadas por la cigüeña, y como yo también estoy empezando a aprender a ser mamá, no tengo gran experiencia qué compartirles, pero hay algunas cosas que como amiga quiero decirles.  Hace no mucho tiempo salía de fiesta con estas amigas, si me preguntaban antes de salir si algo se les veía mal, les decía la verdad, o si ya en la fiesta veía que tenían pintura de boca en los dientes también se los decía, porque eso hacen las verdaderas amigas, se dicen “las netas”.

La maternidad comienza desde que te dan la noticia que viene bebé en camino, ¡estás embarazada! y desde ese momento te darás cuenta que hay mil cosas que no te habían dicho, lo mal que la pasarás el primer trimestre y las últimas semanas.  Que comenzarás a analizar cosas que antes hacías casi inconscientemente, como pensar sobre cada bocado que te metes a la boca preguntándote si le puede hacer mal al niño.  Muchas veces te verás en el espejo y no podrás evitar sonreír al ver tu pancita, pero entre el revoloteo de hormonas y la transformación que sufre tu cuerpo, algunas otras veces te entristecerás ante aquel reflejo, ¿qué hacen esas estrías allí si no he dejado de untarme crema? te preguntarás con tristeza, pero siguiendo el pacto de amiga que te dice tus verdades, la verdad es que te ves ¡hermosa! disfruta esa pancita con todo y sus achaques porque aunque sientas que es eterno, dura tan solo un momentito, y cuando pase extrañarás el sentir sus movimientos y pataditas.

En el primer mes de nacida de la pequeña, cuando después de un parto muy complicado, quedé muy adolorida y al tener que alimentarla cada tres horas, llegué a un grado de exhaustamiento tal que me preguntaba llorando, ¿Por qué nadie te dice lo difícil que es esto?, por eso quiero advertirte que estás por enfrentar un reto muy difícil, pero también quiero que sepas, cuando te encuentres en esa etapa, que no será así siempre, es sólo el primer mes. Después comienzan a dormir un poco más, y tú también.  ¿Recuerdas el estrés que teníamos cuando trabajábamos abriendo tiendas y todo se complicaba antes de la apertura? ¡Eso no era nada! Ahora estás por conocer el verdadero estrés, porque además del cansancio tendrás el revoloteo hormonal, conocido como depresión postparto, esto te aumenta los miedos de no saber qué hacer con la criatura, pero te sorprenderás con algo llamado instinto, que te hará hacer cosas que no sabías que tenías la capacidad de hacer.  El estrés que teníamos cuando trabajábamos abriendo tiendas tenía como resultado la apertura de una tienda, y este estrés que viene con el aprender a ser mamá te dará el mejor de todos los frutos, sentir el amor más dulce y especial que hayas conocido.  Al verle su carita, sus piecitos, sus deditos, su mirada, su sonrisa, te darás cuenta que todo por lo que tuviste que pasar para tenerlo en tus brazos valió la pena.

Tu vida cambiará por completo, ya no podrás meterte a bañar ni ir al baño tranquilamente, tu casa será invadida por juguetes, las canciones del payaso Trepsi llenarán tus playlists, no estarás muy enterada de las nuevas series pero sabrás exactamente a qué hora y en que canal pasan La casa de Mickey, tu vida está por cambiar completamente por algo increíble llamado maternidad y ¿Sabes algo? Serás una gran mamá, ¿Cómo lo sé? Porque eres una gran amiga, ese pequeñito es afortunado de tenerte como mamá (y también a mi como tía 😉 por que será muy querido y consentido.