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Ser mamá de un toddler no es nada fácil (pero podemos hacerlo un poquito más sencillo)

¡Hola! Ya las extrañaba, pero se me ha complicado un poco el sentarme a escr¡perdón! ahorita regreso… ya está, es que la pequeña se estaba comiendo una Crayola.  Ahora me pide que la siente aquí conm3lpñq02lawn otra vez disculpen es que al verme teclear ella también quiso hacer lo mismo.  La bajo explicándole que no debe golpear así el teclado, se echa al suelo a llorar desconsoladamente. Tengo que levantarme para cambiarle el tema distrayéndola con otra cosa.  Creo que solo me queda la opción de escribir de noche, pero cuando por fin llega la hora de acostar a la pequeña yo quiero hacer lo mismo porque ¡termino exhausta!

También he estado un poco desconectada porque he tenido el conflicto mental de ¿cómo puedo escribir en “Soy feliz, soy mamá”, si últimamente no he estado muy feliz?.  Si, a pesar de tener tantos motivos por los cuales ser feliz, estos días he estado un poco decaída, porque aunque ser mamá es maravilloso, también es ¡muy difícil!

No es nada fácil tratar de ignorar un berrinche, o evitar el no sentirte culpable cuando se cae y se golpea.  El tener la intención de que coma sano, y que se niegue rotundamente a comer verduras.  El no poder comprender lo que te pide desesperadamente con palabras de su autoría, o intentar convencerla de que es mucho más divertido jugar con sus juguetes que el abrir y sacar las cosas de los cajones.  No es fácil, lo que es fácil es dejar que esto te agote y te convierta en una mamá gruñona y amargosa, justo lo que NO quiero ser.  A mí me gustaría disfrutarme la maternidad,  volviendo a ser una mamá feliz, y creo que lo he logrado gracias a estos puntos.

1.-  Comprender que son los comportamientos normales a su edad. Por más que quisiera que la pequeña  se porten excelente, tengo que entender que los niños de esa edad (18 a 36 meses),

  • Creen que son el centro del universo, y quieren las cosas de inmediato.
  • Tienen dificultades a la hora de esperar y se frustran con facilidad.
  • No saben controlar emociones como el enojo y la frustración.
  • Todavía no saben usar palabras, y usan berrinches para mostrar lo que sienten.
  • Están probando los límites de su poder frente a sus padres.
  • Están todavía aprendiendo a comportarse en sitios públicos.

Es recomendable que cuando el pequeño esté montando tremendo berrinche, se mantenga la calma, ignorando el comportamiento para que se de cuenta que con eso no logra nada e intentar cambiar de tema distrayéndolo con otra cosa.  No es sencillo, pero si ayuda el comprender que es algo normal paro un niño de esa edad.  El leer e informarte son buenas herramientas, sobre todo para personas aprensivas como yo, que algo como un berrinche me afectó al grado tal de terminar con una quiropráctica para que me destrabara la espalda,  eso nos lleva al segundo punto.

2.-  Tienes que cuidarte a ti misma, para poder cuidar de los demás: Quizás el yo mamá nos ha absorbido tanto que nos hemos olvidado del yo mujer, esposa, amiga, profesionista y la que disfruta de algún hobby, como en mi caso, el ser mamá bloguera.  Es importante mantener el equilibrio.  Por más cansadas que terminemos al acostar a las criaturas, tenemos que disfrutar un tiempo con nuestro esposo, haciendo actividades relajantes como ver alguna película por ejemplo.  Nosotros el jueves vimos “ Una Noche para mamá”  con la que no pude evitar sentirme identificada, pues trata de una mamá que se describía como “emocionalmente estresada”, al final de la película su esposo le explica de esta manera, la importancia de cuidarse a sí misma “¿sabes por qué la aeromoza en el avión dice que en caso de emergencia primero te pongas tú la máscara de oxigeno y después asistas a los niños? Porque no es posible que ayudes a alguien más, si tú no estás bien”.

No descuides tampoco a tus amigas, es importante  salir a platicar, especialmente con las que están en tu misma situación, porque con ellas puedes desahogarte, pues te comprenden perfectamente y además ayuda mucho sentir el apoyo de quien está pasando por lo mismo.

3.-  Comprender la importancia de tu trabajo: Existe esa complicada  dualidad de querer tanto a una personita y al mismo tiempo, ser quinen debe regañarla cada vez que hace algo indebido, pues es nuestra responsabilidad formarlos para que no sean unos mounstrilios malcriados, enseñándoles pacientemente lo que es y no es permitido. Y aunque no es una tarea sencilla tenemos que tener en cuenta que:

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4.-  Escoge tus batallas: Aunque la educación de los pequeños es nuestra gran responsabilidad, no debemos de enfocarnos solamente en ello, siendo unos gendarmes reprendedores todo el día (me declaro culpable de haberlo hecho y es sumamente desgastante!).  El repetirme esta frase “Escoge tus batallas”, varias veces durante el día me ha ayudado mucho a ver qué cosas son las que realmente valen la pena y ser firme ante éstas; por ejemplo si está rayando un mueble, se le explica que eso no se hace y aunque se enoje, eso es algo que no se debe hacer y punto.  Si después de eso salen al jardín y comienza a deshojar una flor es momento de repetir la frase “escoge tus batallas”  ¿en verdad vale la pena desgastarme con un berrinche por esto? ¡no! Así que solo le explico que no deben de cortarse las florecitas, son bastante listos y comprenden más de lo que creemos.

5.-  Preocúpate en su momento Esta frase me la dijo mi esposo cuando le contaba que me daba mucha tristeza imaginarme a la pequeña cuando fuera a la escuela, “es que la inocente no conoce maldad y hay tantos niños bullys malos con los que se va a enfrentar” “preocúpate de eso en su momento” me contestó tranquilamente.  ¡Tiene toda la razón!, no solo tengo las preocupaciones reales si no encima de eso me ando inventando cosas que todavía ni suceden.  Quizás cuando llegue el momento, la pequeña me sorprenda con una maravillosa habilidad para defenderse, y yo que me anduve preocupando tanto tiempo en balde.

En relación a este punto en  Happify un sitio donde se usa la ciencia para ayudar a vivir de manera más feliz, dan varias sugerencias para dejar de tener pensamientos negativos (según esta página tenemos de 40,000 a 60,000 pensamientos negativos cada día!)

6.-Divertirnos como niños: Si un toddler tiene un potencial dramático impresionante, pero también demuestra su alegría con la misma intensidad, riendo con dulces carcajadas contagiosas.  Se maravillan con las cosas más sencillas, una flor, un perro una fuente.  Se goza un paseo en carro o un viaje al supermercado, y no hay nada más divertido que ver a un pequeño divirtiéndose.  Y al verle su encantadora sonrisa, todo, el cansancio, el pasar uno a segundo plano, las preocupaciones, todo, vale la pena por verla sonreír.

Les repito una frase que ya había mencionado en “Sobre mí “ pero es tan buena que vale la pena repetir “Al final, yo soy la única persona que le puedo dar a mis hijos una madre feliz que ame la vida”. Janene Wolsey Baadsgaard ¡Seamos felices queridas mamis! tenemos muchos motivos para serlo, uno de los principales es aquella pequeña personita que es súper aprensiva a nuestro estado de ánimo, y nos esta observando e imitando, pues somos su gran ejemplo.

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