Intentando ser una mamá feliz

IMG_8867

Ya extrañaba  este momento que disfruto tanto, el escribir en este espacio.  Creo que había dejado de hacerlo porque algunas veces el nombre del blog “Soy Feliz, Soy mamá” me pesa.  Porque no siempre soy feliz.

Ser feliz sigue siendo mi meta, sigo creyendo que la felicidad de la familia depende mucho de que mamá este feliz, y también sigo pensando que la felicidad es una elección por la cual podemos optar cada día.  Pero a pesar de esto hay circunstancias que están fuera de nuestras manos y afectan nuestro estado de ánimo.   Como cuando fui al centro, zona 1, y de la nada un hombre se me lanzo al cuello con la intención de llevarse mi cadena, el susto me duro un momento, después se convirtió en tristeza.  Días después mi esposo se cortó mientras trataba de hacer arreglos en la casa, terminamos en urgencias, y el, con 5 puntadas en su dedo. Verlo en el hospital me hizo sentir muy triste.  El hecho de que tenía ya medio año de no ver a mis papás y a mi hermana también me tenía bastante deprimida, pero ¡vinieron a visitarnos! Fue lo máximo, esas dos semanas que los tuvimos aquí en Guatemala fui muy feliz, pero esa gran felicidad fue seguida por el dolor de tener que decirles adiós cuando regresaron a México.  De tanta vagancia con los abuelos, a la pequeña se le bajaron las defensas y termino con bronquitis.  Ver a un hijo decaído y enfermo es realmente triste.  Después de varios días de tener mucho malestar en el estómago fui con el gastrointetologo  quien decidió hacerme una gastroendoscopia.  Una noche antes del procedimiento me llene de temor al captar que esos estudios se hacen con el fin de encontrar alguna anomalía, ¿y si me encontraban algo malo?, ¡no quiero tener nada malo! Pensaba, ¡deseo poder ver crecer a la pequeña!, y con el solo hecho de pensar en la posibilidad de no poder estar presente para ella, me invadió una inmensa tristeza.  ¡Gracias a Dios todo salió bien! Solo tengo esofagitis y gastritis que deberían curarse con medicamento.  ¡Todo va a estar bien! y ¡PAZZZ! El carro frente a mi frena repentinamente ¡y me estampo!, coraje y desesperación que cuando paso el choque, se convierten en tristeza.  Todo esto pasó en menos de dos meses.

Creo que las películas de Disney nos gustan tanto, porque son un reflejo de nuestras propias vidas.  En “Up” vemos como nunca faltan los momentos difíciles.

211

Pero como vemos en “Intensamente” estos momentos tristes, de vez en cuando también son buenos, pues forman parte de lo que somos, debemos aceptarlos para después sanar y dejar que “alegría” siga al mando.

tumblr_static_c774pco1k6gogc0kwk0w0g0ow

IMG_8647

Autor desconocido, frase encontrada en internet.

¡Se vale estar triste de vez en cuando!, pero después debemos levantarnos, por nosotras, pero también por nuestros chiquitos, quienes tienen esa increíble conexión con nosotras que los hace sentir lo que sentimos.  Un hijo de una madre deprimida es altamente  probable que sea un adulto depresivo.  Los momentos difíciles nos dan la oportunidad de ver lo fuerte que podemos llegar a ser. ¡Sí! Somos fuertes, lo suficientemente fuertes como para salir de la tristeza por más difícil que parezca.  Lo bueno es que hay varias cosas que nos pueden ayudar a  que no sea tan difícil que  la sonrisa regrese a nuestro rostro.

1.-  Risaterapia: Hace algunos años tuve la dicha de formar parte de “Médicos de la Risa” donde me tocó ver de primera mano cómo la risa llega a levantar tanto el estado de ánimo, al grado tal de acelerar la recuperación de un niño enfermo.  ¿Cómo podemos aplicar la risaterapia en nuestra vida? Un ejemplo pudiera ser animándonos a hacer algo diferente.  Cuando mi hermana estuvo en Guatemala, rentamos una bicicleta doble en Antigua.  ¡No teníamos idea de lo difícil que era manejar esa cosa! Al intentar mantener el equilibrio, ese par de atolondradas contagiaban con sus carcajadas a todos los que veían esa divertida esena.  No me acuerdo desde hace cuánto me reía tanto!.  Cuando por fin le agarramos la onda y pudimos mantener el equilibrio, fue divertidísimo dar el paseo sintiendo el viento en la cara.  Esos momentos no solo te alegran esa vez, sino cada que los recuerdas. Además de que al pedalear como con cualquier otro ejercicio generamos endorfinas lo que nos lleva al siguiente punto.

IMG_8544

2.-  Cuidar tu cuerpo: Cuidarnos a nosotras mismas es un gran factor que repercute en nuestro estado de ánimo.  Primero porque el vernos bien, nos hace sentirnos bien, y también porque el comer sano y estar activos genera endorfinas que nos hacen sentir contentos.

IMG_8706

Fuente desconosida

3.-  ¡Sácalo!  No te lo guardes, ayuda mucho platicarlo con un vinito con el esposo,  en el cafecito con las amigas y porque no también llorando con la almohada.

IMG_8673

4.-  Contágiate con la alegría de los niños:  Hoy lleve a la pequeña al parque, el simple hecho de llegar la lleno de alegría, corrió  emocionada al resbaladero, después a los columpios, y se llenó de asombro cuando vio pasar una mariposa.  Es difícil no sentir felicidad ante la gran capacidad de asombro de los pequeños, quienes se alegran con las cosas más sencillas.

IMG_8860

5.-  Ten fe:   Sea cual sea tu religión, el creer en un Ser Supremo es fundamental para ser feliz.  Personalmente, además de ir a misa los domingos, tengo la dicha de ser profesora en una universidad católica donde hay una capilla con un Cristo muy especial, que cada vez que lo visito siento que es como ir a un “Spa para el alma”.

6.-  Enfoquémonos en lo positivo: La vida no es monótona, a veces hay momentos altos y otros bajos, solo que no siempre los distribuye, a veces pueden llegar amontonados.  Como por ejemplo la serie de acontecimientos que les contaba arriba que me sucedieron en los últimos dos meses.  Lo importante es tratar de ser positivos: Si me asaltaron, fue un susto horrible pero  gracias a Dios ¡estoy viva! Si, a mi esposo le dolió mucho la herida, pero mejor que fue el dedo lo que lo llevo a urgencias y no algo más grave.  Si, fue muy difícil despedirme de mis papás y de mi hermana, ¡pero vinieron a visitarnos! Y me quedo con todos los buenos recuerdos.  Si, la vida tiene momentos difíciles, pero estos momentos vienen cargados de lecciones y….. elecciones: Elije ser feliz

IMG_8848

7-  Ten un hobby:  Somos madres, esposas, hijas, amigas, pero no te olvides de ¡ti! ¿Qué es lo que te gusta?, ¿Qué te hace sentir feliz?, a mi por ejemplo, el escribir estas líneas, las cuales espero te ayuden si estás pasando por  momentos tristes, que  ten por seguro pronto pasaran si tu así lo quieres.  Un abrazo.

IMG_8851

Noche de Cita, vamos al Teatro: Chicago

Escribo sobre cocinar cosas ricas que le encanten y hagan bien a la familia, sobre hacer manualidades, o aprender distintos temas relacionadas con la crianza de los hijos, porque son cosas que nos hacen felices, ESO es la esencia de este blog, ser feliz. Pero la felicidad es algo complejo, como complejas somos las mujeres, pues si solo nos sentimos contentas en una faceta de nuestras vidas, como solo siendo mamás, entonces no seremos plenamente felices.  EQUILIBRIO. Para eso no debemos descuidar nuestro lado de pareja, de mujer, que le gusta salir a divertirse, arreglarse y verse linda.  Nos olvidamos hasta de ese lado muy tuyo, en el  que tienes gustos muy específicos, esos que te hacen ser tú, como por ejemplo el amor que sientes por las artes o sea lo que sea que te haga sentir pasión.  Por eso es importante que, aunque la maternidad nos haga sentir muy felices, no nos volquemos solo en eso, descuidando los otros aspectos que nos conforman. Descuidarlos es fácil sobre todo cuando terminas agotada por cuidar niños, casa etc.  De vez en cuando (con de vez en cuando me refiero a que debería de ser mínimo cada quince días) es bueno romper con esa rutina. Puedes romperla planeando una noche para tener una cita con tu esposo.  Les cuento esto porque el jueves fuimos al teatro.  No estuve feliz hasta que llegó la hora de ir al teatro, sino desde la mañana cuando salió el plan.  Estuve feliz todo el día porque sabía que saldríamos y haríamos algo divertido en la noche.

Para alcanzar a la pequeña uso puro zapato plano super comódo, quitármelos para ponerme zapatos altos y un vestido en lugar de mi uniforme de mamá: jeans con Tshirt, me hace sentir MUY bien.  Salir, y platicar, claro sobre la pequeña, inevitable, pero también sobre otras cosas, tomar un trago en el bar del teatro mientras esperamos a que empiece la obra,  y cuando comenzó la función, por casi dos horas me transporté al Chicago de los años 20s sintiendo el ritmo de la música.

Hoy es Jueves! Por qué no invitas a tu esposo al teatro!? (los precios de las entradas son bastante accesibles) Ponte guapa y pasa un buen tiempo! ademas de apoyar el talento local!

Chicago el Musical, en el Teatro Abril jueves a las 8 pm.

IMG_7664

Ser mamá de un toddler no es nada fácil (pero podemos hacerlo un poquito más sencillo)

¡Hola! Ya las extrañaba, pero se me ha complicado un poco el sentarme a escr¡perdón! ahorita regreso… ya está, es que la pequeña se estaba comiendo una Crayola.  Ahora me pide que la siente aquí conm3lpñq02lawn otra vez disculpen es que al verme teclear ella también quiso hacer lo mismo.  La bajo explicándole que no debe golpear así el teclado, se echa al suelo a llorar desconsoladamente. Tengo que levantarme para cambiarle el tema distrayéndola con otra cosa.  Creo que solo me queda la opción de escribir de noche, pero cuando por fin llega la hora de acostar a la pequeña yo quiero hacer lo mismo porque ¡termino exhausta!

También he estado un poco desconectada porque he tenido el conflicto mental de ¿cómo puedo escribir en “Soy feliz, soy mamá”, si últimamente no he estado muy feliz?.  Si, a pesar de tener tantos motivos por los cuales ser feliz, estos días he estado un poco decaída, porque aunque ser mamá es maravilloso, también es ¡muy difícil!

No es nada fácil tratar de ignorar un berrinche, o evitar el no sentirte culpable cuando se cae y se golpea.  El tener la intención de que coma sano, y que se niegue rotundamente a comer verduras.  El no poder comprender lo que te pide desesperadamente con palabras de su autoría, o intentar convencerla de que es mucho más divertido jugar con sus juguetes que el abrir y sacar las cosas de los cajones.  No es fácil, lo que es fácil es dejar que esto te agote y te convierta en una mamá gruñona y amargosa, justo lo que NO quiero ser.  A mí me gustaría disfrutarme la maternidad,  volviendo a ser una mamá feliz, y creo que lo he logrado gracias a estos puntos.

1.-  Comprender que son los comportamientos normales a su edad. Por más que quisiera que la pequeña  se porten excelente, tengo que entender que los niños de esa edad (18 a 36 meses),

  • Creen que son el centro del universo, y quieren las cosas de inmediato.
  • Tienen dificultades a la hora de esperar y se frustran con facilidad.
  • No saben controlar emociones como el enojo y la frustración.
  • Todavía no saben usar palabras, y usan berrinches para mostrar lo que sienten.
  • Están probando los límites de su poder frente a sus padres.
  • Están todavía aprendiendo a comportarse en sitios públicos.

Es recomendable que cuando el pequeño esté montando tremendo berrinche, se mantenga la calma, ignorando el comportamiento para que se de cuenta que con eso no logra nada e intentar cambiar de tema distrayéndolo con otra cosa.  No es sencillo, pero si ayuda el comprender que es algo normal paro un niño de esa edad.  El leer e informarte son buenas herramientas, sobre todo para personas aprensivas como yo, que algo como un berrinche me afectó al grado tal de terminar con una quiropráctica para que me destrabara la espalda,  eso nos lleva al segundo punto.

2.-  Tienes que cuidarte a ti misma, para poder cuidar de los demás: Quizás el yo mamá nos ha absorbido tanto que nos hemos olvidado del yo mujer, esposa, amiga, profesionista y la que disfruta de algún hobby, como en mi caso, el ser mamá bloguera.  Es importante mantener el equilibrio.  Por más cansadas que terminemos al acostar a las criaturas, tenemos que disfrutar un tiempo con nuestro esposo, haciendo actividades relajantes como ver alguna película por ejemplo.  Nosotros el jueves vimos “ Una Noche para mamá”  con la que no pude evitar sentirme identificada, pues trata de una mamá que se describía como “emocionalmente estresada”, al final de la película su esposo le explica de esta manera, la importancia de cuidarse a sí misma “¿sabes por qué la aeromoza en el avión dice que en caso de emergencia primero te pongas tú la máscara de oxigeno y después asistas a los niños? Porque no es posible que ayudes a alguien más, si tú no estás bien”.

No descuides tampoco a tus amigas, es importante  salir a platicar, especialmente con las que están en tu misma situación, porque con ellas puedes desahogarte, pues te comprenden perfectamente y además ayuda mucho sentir el apoyo de quien está pasando por lo mismo.

3.-  Comprender la importancia de tu trabajo: Existe esa complicada  dualidad de querer tanto a una personita y al mismo tiempo, ser quinen debe regañarla cada vez que hace algo indebido, pues es nuestra responsabilidad formarlos para que no sean unos mounstrilios malcriados, enseñándoles pacientemente lo que es y no es permitido. Y aunque no es una tarea sencilla tenemos que tener en cuenta que:

educar-un-niño-imagen

4.-  Escoge tus batallas: Aunque la educación de los pequeños es nuestra gran responsabilidad, no debemos de enfocarnos solamente en ello, siendo unos gendarmes reprendedores todo el día (me declaro culpable de haberlo hecho y es sumamente desgastante!).  El repetirme esta frase “Escoge tus batallas”, varias veces durante el día me ha ayudado mucho a ver qué cosas son las que realmente valen la pena y ser firme ante éstas; por ejemplo si está rayando un mueble, se le explica que eso no se hace y aunque se enoje, eso es algo que no se debe hacer y punto.  Si después de eso salen al jardín y comienza a deshojar una flor es momento de repetir la frase “escoge tus batallas”  ¿en verdad vale la pena desgastarme con un berrinche por esto? ¡no! Así que solo le explico que no deben de cortarse las florecitas, son bastante listos y comprenden más de lo que creemos.

5.-  Preocúpate en su momento Esta frase me la dijo mi esposo cuando le contaba que me daba mucha tristeza imaginarme a la pequeña cuando fuera a la escuela, “es que la inocente no conoce maldad y hay tantos niños bullys malos con los que se va a enfrentar” “preocúpate de eso en su momento” me contestó tranquilamente.  ¡Tiene toda la razón!, no solo tengo las preocupaciones reales si no encima de eso me ando inventando cosas que todavía ni suceden.  Quizás cuando llegue el momento, la pequeña me sorprenda con una maravillosa habilidad para defenderse, y yo que me anduve preocupando tanto tiempo en balde.

En relación a este punto en  Happify un sitio donde se usa la ciencia para ayudar a vivir de manera más feliz, dan varias sugerencias para dejar de tener pensamientos negativos (según esta página tenemos de 40,000 a 60,000 pensamientos negativos cada día!)

6.-Divertirnos como niños: Si un toddler tiene un potencial dramático impresionante, pero también demuestra su alegría con la misma intensidad, riendo con dulces carcajadas contagiosas.  Se maravillan con las cosas más sencillas, una flor, un perro una fuente.  Se goza un paseo en carro o un viaje al supermercado, y no hay nada más divertido que ver a un pequeño divirtiéndose.  Y al verle su encantadora sonrisa, todo, el cansancio, el pasar uno a segundo plano, las preocupaciones, todo, vale la pena por verla sonreír.

Les repito una frase que ya había mencionado en “Sobre mí “ pero es tan buena que vale la pena repetir “Al final, yo soy la única persona que le puedo dar a mis hijos una madre feliz que ame la vida”. Janene Wolsey Baadsgaard ¡Seamos felices queridas mamis! tenemos muchos motivos para serlo, uno de los principales es aquella pequeña personita que es súper aprensiva a nuestro estado de ánimo, y nos esta observando e imitando, pues somos su gran ejemplo.

100 happy days

Imagen

Hace 100 días  me enteré sobre la iniciativa de #100happydays “¿puedes ser feliz por 100 días seguidos” leí al inicio de su página, desde ahí quedé intrigada, continué leyendo “Vivimos en tiempos donde los horarios súper ocupados nos dejan con menos y menos tiempo para disfrutar del presente.  La habilidad para apreciar el momento, el ambiente y a ti mismo, es la base para el puente hacia la felicidad de cualquier ser humano.

71% de las personas que trataron de completar este desafío fallaron citando la falta de tiempo como la principal razón. Simplemente no tuvieron tiempo para ser feliz ¿tú lo tienes?” esa pregunta me dejó pensando, ¿podría ser capaz de hacerlo?, ¡cómo saberlo si no lo intentaba!

Así que comencé, parecía que sería un reto sencillo, donde solo debía subir diario, por 100 días seguidos una foto de cualquier cosa que me hiciera sentir feliz.  Con el paso de los días, comencé a enfocarme en tantas cosas positivas, pero con la rutina, el acelere de la vida, si me daba cuenta de algún momento lindo, solamente tomaba la foto y seguía con lo que estaba. Llegaba la noche sin haber subido la foto del día, y mi esposo que al principio no entendió muy bien el sentido por el cual yo había decidido hacer el reto, terminó convirtiéndose en mi aliado, me preguntaba ¿ya hiciste tu tarea? y junto con él comenzaba a recordar todo lo ocurrido durante el día, reviviendo juntos los buenos momentos que nos hacían sonreír ¡esto se había convertido en felicidad contagiosa!

Soy ama de casa de tiempo completo, mis días entre semana los paso en casa y si llego a salir es a vueltas como ir al super ¿Qué tantos momentos felices puede haber en eso? ¿no?,  pues con este proyecto descubrí que no solo hay un momento sino ¡varios!  Aún en los días más tranquilos, el simple hecho de ir al súper, desde subirme al carro y prender el radio, escuchar una canción “de los viejos tiempos” y cantarla a todo pulmón.  Me cacho a mi misma sonriendo mientras empujo el carrito por los pasillos, en verdad ¡disfruto ir al super!  Regresar a casa y hacer la comida, si me sale rica ¡mayor felicidad!  Abrazar a mi esposo cuando vuelve a casa, después, verlo feliz jugando con nuestra hija.  Llega la noche, me doy cuenta que hay tantas razones por las cuales ser feliz.

image (8)

Con mi compañera de super 

En un día lluvioso, ver como mi pequeña se pega a la ventana a ver aquel extraño suceso ¡es la primera vez que le toca ver llover! Salir a cenar unos tacos y echarnos una cervecita con mi esposo; tomar un café calientito en una tarde fría y nublada; darme un tiempito para mí arreglándome las uñas; hablar con mis papás y mi hermana que están en México pero gracias al Facetime puedo sentirlos cerca;  retomar la escritura; estar enferma y cuando llega mi esposo de la farmacia descubrir que junto con las medicinas, también viene un chocolate.

Además de los días “ordinarios” hubo días extraordinarios, como mi cumpleaños, tuve la suerte que cayera en domingo de pascua, con toda la familia reunida, en vacaciones de Semana Santa.  El primer cumpleaños de mi niña, el día de las madres.  Pero también, durante este período  tuve días muy tristes como cuando murió mi abuelita, y aún en momentos tan difíciles pude ver que existen también momentos felices, pues al recordarla, me hacia sonreír.

image (10)

De esta experiencia quiero transmitirle a mi hija que haga lo que haga, espero que sea algo que la haga feliz.

Hoy termino el reto y no tengo más que agradecer a la fundación por tener la iniciativa de hacer un movimiento tan positivo.  Definitivamente me hizo enfocarme en las cosas buenas que pasan diariamente, y tener mayor  gratitud por esos momentos.  Y tú ¿tienes el tiempo? ¡Anímate! vale la pena, solo tienes que entrar a 100 Happy Days  darte de alta y comenzar a valorar tantos momentos felices que tienes cada día.

image (9)

#100happydays #day100 ¡mision cumplida!

“Soy Feliz, Soy Mamá”

cropped-521-e1397112212510.jpg

Hace más de diez años descubrí mi fascinación por plasmar mis sentimientos en líneas, escribiendo, en aquel entonces, situaciones cotidianas que vivía, como mi descontento por la presión que ejerce la sociedad en la mujer soltera, dándome como resultado mi primer libro “Soy Feliz, Soy Soltera”.  No, no es un libro feminista que está en contra del matrimonio, al contrario, habla de cómo una soltería bien vivida, sin presiones, sin amarguras, puede llevarte a una buena elección de pareja.  Quizás tenía razón, pues después de una bien aprovechada soltería, apareció quien ahora es mi esposo y padre de mi hija.  Ahora “Soy ^aun más Feliz, Soy Soltera MAMA”

Mucho a cambiado desde aquellos días cuando podía desvelarme escribiendo hasta la madrugada.  Ahora me despierto (o mejor dicho mi sueño es interrumpido por un llanto) a la hora que en aquel entonces me iba a la cama.  Pero el sentimiento que me provoca el sentarme a escribir sigue siendo el mismo.  Por eso una vez más me encuentro frente a una página en blanco que me intimida, me reta, me hace cuestionarme ¿Quién leerá estas líneas? Quizá nadie, o tal vez alguien más que se encuentra como yo, descubriendo la gran aventura de ser mamá. Y ¿quién soy yo para hablar de esto? Si no soy una experimentada mamá (como mi suegra que tiene 11 hijos) solo tengo una y pocos meses de aprendizaje.  Pero no es mi experiencia lo que me lleva a  plasmar estas líneas, sino mi falta de ella, pues como toda madre primeriza siento miedo, ilusión y una gran responsabilidad por la vida de esta personita que algún día (espero que muy pronto) me llamara “mamá”.

 ¡Mamá! ¿yo?  La lleve en mi vientre por nueve meses, preparándome en este tiempo leyendo  “What to Expect When Youre Expecting”, seguía su desarrollo semanal en Babycenter.comtome junto a mi esposo una “clase para padres”  en el hospital, pero cuando por fin la tuve en mis brazos, sentí que nada de eso me había preparado  para su llegada.  Aquel ser tan frágil e indefenso dependía de mi para sobrevivir  ¡que susto!.  Tenía miedo a todo, a que se me fuera a caer, a que se ahogara tomando leche, a bañarla, cortarle las uñitas,  ¡llevarla a vacunar! ¡pánico! Si ella lloraba, yo lloraba también, ¿Cómo sabría lo que tiene la niña?.   La respuesta, me la dio el tiempo, al irnos conociendo poco a poco; ahora sé que tratándola con todo el amor y cuidado no pasa nada (a lo que no creo poder acostumbrarme nunca  es al pinchazo de las vacunas)  Y no es que ahora sea una valentona sin miedo a nada,  solo que, como se teme a lo que no se conoce, al irnos conociendo, voy soltando aquellos miedos, lo malo es que también, voy agregando nuevos:  ¿Cómo se educa a un hijo? me pregunto mientras sorprendida veo su gran potencial dramatúrgico cuando  hace berrinche, o ¿estaré estimulándola lo suficiente? Cuando me impresiona con las nuevas gracias que va aprendiendo cada día.  Pero mi mayor duda quizás es  ¿Cómo saber si estamos haciendo un buen trabajo como padres?, no hay libro, ni nadie que  tenga la respuesta, pues existen infinidad de estilos de crianza: padres aprehensibos “¿como es posible que no bañes a tu bebe con agua de garrafon?, otros más relajados “¿como? ¿lo bañas con agua purificada? ¡si lo purificado se quita en cuanto toca la tinita y de todas formas va a probar el jabon”, estrictos “el niño debe saber quien manda” o “Let it be” “aquí el que manda es el bebe”. Ademas, cada niño es distinto, así es que no puede haber un manual preciso que aplique para todos.

Pero cuando mi esposo y yo estamos abrazados viendo a nuestra hija jugar, al verla sonreír, pensamos: quizás no lo estamos haciendo tan mal.

Acompáñame en esta gran aventura de ser mamá, y ahora “bloggera”, quiero saber de ti déjame tus comentarios, saludos y hasta la próxima entrada.