Intentando ser una mamá feliz

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Ya extrañaba  este momento que disfruto tanto, el escribir en este espacio.  Creo que había dejado de hacerlo porque algunas veces el nombre del blog “Soy Feliz, Soy mamá” me pesa.  Porque no siempre soy feliz.

Ser feliz sigue siendo mi meta, sigo creyendo que la felicidad de la familia depende mucho de que mamá este feliz, y también sigo pensando que la felicidad es una elección por la cual podemos optar cada día.  Pero a pesar de esto hay circunstancias que están fuera de nuestras manos y afectan nuestro estado de ánimo.   Como cuando fui al centro, zona 1, y de la nada un hombre se me lanzo al cuello con la intención de llevarse mi cadena, el susto me duro un momento, después se convirtió en tristeza.  Días después mi esposo se cortó mientras trataba de hacer arreglos en la casa, terminamos en urgencias, y el, con 5 puntadas en su dedo. Verlo en el hospital me hizo sentir muy triste.  El hecho de que tenía ya medio año de no ver a mis papás y a mi hermana también me tenía bastante deprimida, pero ¡vinieron a visitarnos! Fue lo máximo, esas dos semanas que los tuvimos aquí en Guatemala fui muy feliz, pero esa gran felicidad fue seguida por el dolor de tener que decirles adiós cuando regresaron a México.  De tanta vagancia con los abuelos, a la pequeña se le bajaron las defensas y termino con bronquitis.  Ver a un hijo decaído y enfermo es realmente triste.  Después de varios días de tener mucho malestar en el estómago fui con el gastrointetologo  quien decidió hacerme una gastroendoscopia.  Una noche antes del procedimiento me llene de temor al captar que esos estudios se hacen con el fin de encontrar alguna anomalía, ¿y si me encontraban algo malo?, ¡no quiero tener nada malo! Pensaba, ¡deseo poder ver crecer a la pequeña!, y con el solo hecho de pensar en la posibilidad de no poder estar presente para ella, me invadió una inmensa tristeza.  ¡Gracias a Dios todo salió bien! Solo tengo esofagitis y gastritis que deberían curarse con medicamento.  ¡Todo va a estar bien! y ¡PAZZZ! El carro frente a mi frena repentinamente ¡y me estampo!, coraje y desesperación que cuando paso el choque, se convierten en tristeza.  Todo esto pasó en menos de dos meses.

Creo que las películas de Disney nos gustan tanto, porque son un reflejo de nuestras propias vidas.  En “Up” vemos como nunca faltan los momentos difíciles.

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Pero como vemos en «Intensamente» estos momentos tristes, de vez en cuando también son buenos, pues forman parte de lo que somos, debemos aceptarlos para después sanar y dejar que «alegría» siga al mando.

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Autor desconocido, frase encontrada en internet.

¡Se vale estar triste de vez en cuando!, pero después debemos levantarnos, por nosotras, pero también por nuestros chiquitos, quienes tienen esa increíble conexión con nosotras que los hace sentir lo que sentimos.  Un hijo de una madre deprimida es altamente  probable que sea un adulto depresivo.  Los momentos difíciles nos dan la oportunidad de ver lo fuerte que podemos llegar a ser. ¡Sí! Somos fuertes, lo suficientemente fuertes como para salir de la tristeza por más difícil que parezca.  Lo bueno es que hay varias cosas que nos pueden ayudar a  que no sea tan difícil que  la sonrisa regrese a nuestro rostro.

1.-  Risaterapia: Hace algunos años tuve la dicha de formar parte de “Médicos de la Risa” donde me tocó ver de primera mano cómo la risa llega a levantar tanto el estado de ánimo, al grado tal de acelerar la recuperación de un niño enfermo.  ¿Cómo podemos aplicar la risaterapia en nuestra vida? Un ejemplo pudiera ser animándonos a hacer algo diferente.  Cuando mi hermana estuvo en Guatemala, rentamos una bicicleta doble en Antigua.  ¡No teníamos idea de lo difícil que era manejar esa cosa! Al intentar mantener el equilibrio, ese par de atolondradas contagiaban con sus carcajadas a todos los que veían esa divertida esena.  No me acuerdo desde hace cuánto me reía tanto!.  Cuando por fin le agarramos la onda y pudimos mantener el equilibrio, fue divertidísimo dar el paseo sintiendo el viento en la cara.  Esos momentos no solo te alegran esa vez, sino cada que los recuerdas. Además de que al pedalear como con cualquier otro ejercicio generamos endorfinas lo que nos lleva al siguiente punto.

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2.-  Cuidar tu cuerpo: Cuidarnos a nosotras mismas es un gran factor que repercute en nuestro estado de ánimo.  Primero porque el vernos bien, nos hace sentirnos bien, y también porque el comer sano y estar activos genera endorfinas que nos hacen sentir contentos.

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Fuente desconosida

3.-  ¡Sácalo!  No te lo guardes, ayuda mucho platicarlo con un vinito con el esposo,  en el cafecito con las amigas y porque no también llorando con la almohada.

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4.-  Contágiate con la alegría de los niños:  Hoy lleve a la pequeña al parque, el simple hecho de llegar la lleno de alegría, corrió  emocionada al resbaladero, después a los columpios, y se llenó de asombro cuando vio pasar una mariposa.  Es difícil no sentir felicidad ante la gran capacidad de asombro de los pequeños, quienes se alegran con las cosas más sencillas.

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5.-  Ten fe:   Sea cual sea tu religión, el creer en un Ser Supremo es fundamental para ser feliz.  Personalmente, además de ir a misa los domingos, tengo la dicha de ser profesora en una universidad católica donde hay una capilla con un Cristo muy especial, que cada vez que lo visito siento que es como ir a un “Spa para el alma”.

6.-  Enfoquémonos en lo positivo: La vida no es monótona, a veces hay momentos altos y otros bajos, solo que no siempre los distribuye, a veces pueden llegar amontonados.  Como por ejemplo la serie de acontecimientos que les contaba arriba que me sucedieron en los últimos dos meses.  Lo importante es tratar de ser positivos: Si me asaltaron, fue un susto horrible pero  gracias a Dios ¡estoy viva! Si, a mi esposo le dolió mucho la herida, pero mejor que fue el dedo lo que lo llevo a urgencias y no algo más grave.  Si, fue muy difícil despedirme de mis papás y de mi hermana, ¡pero vinieron a visitarnos! Y me quedo con todos los buenos recuerdos.  Si, la vida tiene momentos difíciles, pero estos momentos vienen cargados de lecciones y….. elecciones: Elije ser feliz

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7-  Ten un hobby:  Somos madres, esposas, hijas, amigas, pero no te olvides de ¡ti! ¿Qué es lo que te gusta?, ¿Qué te hace sentir feliz?, a mi por ejemplo, el escribir estas líneas, las cuales espero te ayuden si estás pasando por  momentos tristes, que  ten por seguro pronto pasaran si tu así lo quieres.  Un abrazo.

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«Soy Feliz, Soy Mamá»

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Hace más de diez años descubrí mi fascinación por plasmar mis sentimientos en líneas, escribiendo, en aquel entonces, situaciones cotidianas que vivía, como mi descontento por la presión que ejerce la sociedad en la mujer soltera, dándome como resultado mi primer libro “Soy Feliz, Soy Soltera”.  No, no es un libro feminista que está en contra del matrimonio, al contrario, habla de cómo una soltería bien vivida, sin presiones, sin amarguras, puede llevarte a una buena elección de pareja.  Quizás tenía razón, pues después de una bien aprovechada soltería, apareció quien ahora es mi esposo y padre de mi hija.  Ahora “Soy ^aun más Feliz, Soy Soltera MAMA”

Mucho a cambiado desde aquellos días cuando podía desvelarme escribiendo hasta la madrugada.  Ahora me despierto (o mejor dicho mi sueño es interrumpido por un llanto) a la hora que en aquel entonces me iba a la cama.  Pero el sentimiento que me provoca el sentarme a escribir sigue siendo el mismo.  Por eso una vez más me encuentro frente a una página en blanco que me intimida, me reta, me hace cuestionarme ¿Quién leerá estas líneas? Quizá nadie, o tal vez alguien más que se encuentra como yo, descubriendo la gran aventura de ser mamá. Y ¿quién soy yo para hablar de esto? Si no soy una experimentada mamá (como mi suegra que tiene 11 hijos) solo tengo una y pocos meses de aprendizaje.  Pero no es mi experiencia lo que me lleva a  plasmar estas líneas, sino mi falta de ella, pues como toda madre primeriza siento miedo, ilusión y una gran responsabilidad por la vida de esta personita que algún día (espero que muy pronto) me llamara “mamá”.

 ¡Mamá! ¿yo?  La lleve en mi vientre por nueve meses, preparándome en este tiempo leyendo  “What to Expect When Youre Expecting”, seguía su desarrollo semanal en Babycenter.comtome junto a mi esposo una “clase para padres”  en el hospital, pero cuando por fin la tuve en mis brazos, sentí que nada de eso me había preparado  para su llegada.  Aquel ser tan frágil e indefenso dependía de mi para sobrevivir  ¡que susto!.  Tenía miedo a todo, a que se me fuera a caer, a que se ahogara tomando leche, a bañarla, cortarle las uñitas,  ¡llevarla a vacunar! ¡pánico! Si ella lloraba, yo lloraba también, ¿Cómo sabría lo que tiene la niña?.   La respuesta, me la dio el tiempo, al irnos conociendo poco a poco; ahora sé que tratándola con todo el amor y cuidado no pasa nada (a lo que no creo poder acostumbrarme nunca  es al pinchazo de las vacunas)  Y no es que ahora sea una valentona sin miedo a nada,  solo que, como se teme a lo que no se conoce, al irnos conociendo, voy soltando aquellos miedos, lo malo es que también, voy agregando nuevos:  ¿Cómo se educa a un hijo? me pregunto mientras sorprendida veo su gran potencial dramatúrgico cuando  hace berrinche, o ¿estaré estimulándola lo suficiente? Cuando me impresiona con las nuevas gracias que va aprendiendo cada día.  Pero mi mayor duda quizás es  ¿Cómo saber si estamos haciendo un buen trabajo como padres?, no hay libro, ni nadie que  tenga la respuesta, pues existen infinidad de estilos de crianza: padres aprehensibos «¿como es posible que no bañes a tu bebe con agua de garrafon?, otros más relajados «¿como? ¿lo bañas con agua purificada? ¡si lo purificado se quita en cuanto toca la tinita y de todas formas va a probar el jabon», estrictos «el niño debe saber quien manda» o “Let it be” «aquí el que manda es el bebe». Ademas, cada niño es distinto, así es que no puede haber un manual preciso que aplique para todos.

Pero cuando mi esposo y yo estamos abrazados viendo a nuestra hija jugar, al verla sonreír, pensamos: quizás no lo estamos haciendo tan mal.

Acompáñame en esta gran aventura de ser mamá, y ahora “bloggera”, quiero saber de ti déjame tus comentarios, saludos y hasta la próxima entrada.